Alimentos a evitar para la prevención y tratamiento del cáncer

El hecho de que sólo el 5-10% de todos los casos de cáncer se deban a defectos genéticos y que el 90-95% restante se debe al medio ambiente y estilo de vida ofrece grandes oportunidades para prevenir el cáncer. Además de evitar el tabaco y reducir el consumo de alcohol, priorizando una alimentación saludable y el ejercicio físico podemos incidir de forma positiva en la prevención de futuras enfermedades y también en la prevención del cáncer.

En el caso de la alimentación, hoy en día sabemos que ciertos nutrientes han demostrado ser capaces de modular la expresión de genes relacionados con sellos distintivos del cáncer, tales como la inflamación, la angiogénesis y la proliferación, a través de múltiples mecanismos. Por ejemplo, los ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) omega-6 y omega-3 pueden influir en la activación de la expresión de genes relacionados con la inflamación (por ejemplo, TNF, Il-1B, IL-6). Otros componentes presentes en los alimentos, como la curcumina, la epigalocatequina, la vitamina D y otros fitoquímicos también han demostrado que actúan sobre la expresión de genes relacionados con el cáncer.

Cada vez más estudios demuestran que la alimentación tiene un papel importante en la prevención y durante el tratamiento del cáncer. La dieta es uno de los factores más fáciles de modificar ya sea desde la prevención o la enfermedad.

Aunque sabemos que cada persona es única y tiene unas necesidades individuales que se deben trabajar de manera personalizada, hay unas recomendaciones básicas para todos aquellos que buscamos mejorar el estado de salud, tanto desde la prevención como desde la enfermedad.

LOS ALIMENTOS A EVITAR

Azúcares y procesados

Las recomendaciones de la OMS del consumo de azúcar al día es del 5% del valor energético total. Equivalente a 25g de azúcar al día. La realidad de consumo que nos encontramos es otra, ya que, por ejemplo, el consumo de azúcar en los niños gira en torno de los 60 g diarios. Los hidratos de carbono proporcionan energía, pero, a diferencia de las proteínas y las grasas, también estimulan las señales de insulina que pueden ser potentes mitógenos.

Los estudios epidemiológicos han identificado asociaciones entre la dieta y los niveles séricos de insulina con la incidencia de cáncer y la morbilidad relacionada con el cáncer en los seres humanos. Pacientes diabéticos tratados con insulina tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer, en relación con los tratados con metformina

En España, en treinta años el consumo de azúcar se ha multiplicado por trece (Mientras que el de carne, por algo más de dos).El azúcar es el alimento preferido para la célula tumoral. Ya hay varios estudios que relacionan el consumo de alimentos ricos en azúcar o alimentos con un índice glicémico alto y el cáncer 1. En este estudio se observó una relación entre el consumo de bebidas azucaradas con un aumento significativo del riesgo de recurrencia del cáncer.

Además del azúcar blanco refinado también hay que prestar atención a los alimentos procesados ​​en los que abundan los azúcares enmascarados. Es muy importante leer las etiquetas: maltodextrinas, glucosa, jarabe de maíz, dextrosa, maltosa, jarabe de glucosa, zumo concentrado de fruta, etc. son azúcares añadidos que habrá que evitar. Si lo que queremos es endulzar los platos, mejor optar por la estevia o especias como la canela y la vainilla que ofrecen un toque dulce a los platos. Puntualmente se puede optar por azúcar de coco, azúcar de panela o melaza de cereal.

Exceso de lácteos de vaca

Los lácteos de vaca (leche y derivados) contienen factor de crecimiento insulínico o IGF-1 (Insulin Growth Factor-1), una proteína que también sintetiza nuestro organismo y que se ha comprobado que estimula el crecimiento de muchos tipos de células. En algunos estudios se ha observado que este factor de crecimiento insulínico estimula el desarrollo de tumores sensibles a las hormonas, y es por ello que recomendamos evitar el consumo sobre todo de leche procesada de vacas estimuladas hormonalmente.

Opciones: Se puede optar por bebidas vegetales de arroz, avena, mijo (sin azúcares añadidos) o lácteos fermentados como yogur o kéfir de cabra o de oveja y algún queso de cabra o de oveja.

 

Embutidos y carnes procesadas

Los nitritos presentes en muchas carnes procesadas pueden formar compuestos como las nitrosaminas ya sea durante el proceso de elaboración o bien en el organismo durante el proceso de metabolización (a nivel de estómago) muchos son reconocidos como carcinógenos en animales de experimentación. Está demostrado que el consumo de embutidos aumenta el riesgo de cáncer.