Cómo mejorar la calidad de vida de las pacientes con cáncer de mama

Cómo mejorar la calidad de vida de las pacientes con cáncer de mama

Aunque las tasas de supervivencia del cáncer de mama han mejorado mucho, nos encontramos con muchas pacientes que, una vez finalizado el tratamiento oncológico tienen que realizar tratamiento hormonal y, a pesar de estar libres de enfermedad, deben hacer frente a algunos efectos adversos que les compromete su día a día.

A lo largo del proceso del tratamiento oncológico la mujer con cáncer de mama puede presentar diferentes problemas que les dificulta la calidad de vida como son: aumento de peso, fatiga, problemas de insomnio, dolores articulares, sequedad de piel y mucosas, alteraciones digestivas.

Cuando hablamos del tratamiento del cáncer de mama obviamente pensamos en cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia hormonal, anticuerpos mononclonales… Pero hay otros aspectos a tener en cuenta y que también juegan un papel clave en la mejora de la calidad de vida: la dieta y el estilo de vida.

 

Muchas mujeres acuden a la consulta de nutrición con muchas dudas relacionadas con la dieta, ya sea porque han leído artículos o amigos y familiares les han recomendado realizar cambios. Vamos a ver algunas de las dudas que se presentan a lo largo del proceso oncológico y que modificaciones dietéticas podemos establecer.

 

¿Qué objetivo tiene la dieta durante los tratamientos del cáncer de mama?

La alimentación tiene que ser dinámica y adaptarse a las necesidades individuales de cada  persona, teniendo en cuenta en qué momento se encuentra del tratamiento y qué síntomas asociados presenta.

 

¿Lo que comía antes puede ser que durante el tratamiento oncológico no lo tolere bien?

Debido a la afectación que puede haber a nivel de microbiota intestinal y mucosa intestinal que pueden producir los citostáticos puede ser que durante el tratamiento se produzca una intolerancia a la lactosa, por esto muchos pacientes toleran peor que antes la leche…en estos casos mejor recomendar yogures para poder digerir y tolerar mejor. En la intolerancia a la lactosa hay tres condicionantes: la cantidad de lactosa ingerida, la actividad de ésta (el grado de malabsorción de cada persona) y las características metabólicas de la microbiota.

 

¿Existen las dietas anticancer?

De por sí no, pero existen estrategias dietéticas que ayudan a: mejorar tolerancia del tratamiento, mejorar respuesta del tratamiento, reducir parámetros de inflamación, mantener masa muscular. Existen alimentos con principios activos anticancerígenos (como es el caso de las crucíferas, los fitoquímicos de las plantas) que pueden modular la expresión de genes y que se recomiendan introducirlos en la dieta como patrón de hábitos  de prevención. Pero una vez se diagnostica un cáncer es importante tener en cuenta el tratamiento oncológico y seguir las indicaciones del equipo médico. La dieta y el ejercicio físico serán muy importantes para mejorar tolerancia del tratamiento y reducir los posibles efectos secundarios.

 

¿El azúcar es cancerígeno?

No directamente, pero indirectamente sí. El azúcar es promotor de inflamación y su alto consumo en dieta occidental favorece estados de inflamación continuada ocasionando problemas de salud: diabetes, sobrepeso, cáncer…Esto quiere decir que si reducimos el azúcar de la dieta ayudamos a reducir marcadores de inflamación de nuestra bioquímica (parámetros de analíticas).

 

Las recomendaciones de la OMS es de un consumo de azúcar del 5% del aporte energético total (unos 25g de azúcar al día)

 

 

Un 40% de los cánceres de mama se podrían evitar con modificación de la dieta y ejercicio físico. 

Qué beneficios tiene el ejercicio en la salud de la mujer

  • Mejora composición corporal
  • Reduce inflamación
  • Mejora estado de ánimo
  • Aumenta los receptores SHBG fundamentales para evitar que los estrógenos circulen libres y se fijen en los receptores (la vitamina D ayuda a incrementar estos transportadores SHBG) (Sex-Hormone Binding Globulin) 
  • La actividad física realizada en el tiempo de ocio, de alta intensidad y durante más de 150 min/semana reduce el riesgo de cáncer de mama hasta un 25% tanto en mujeres pre como post menopaúsicas.
  • Si sumamos el control nutricional y la intervención del control de peso el riesgo de tener cáncer de mama se reduce un 25% por cada 5Kg y hasta un 50% con la pérdida de más de 10kg de peso + prevención de otras enfermedades como las cardiovasculares.

 

Para escuchar la entrevista completa

 

Fuente:
Breast Cancer Report. World  Cancer Research Fund.
Nataša Tasevska, Li Jiao, Amanda J. Cross, Victor Kipnis, Amy F. Subar, Albert Hollenbeck, Arthur Schatzkin, and Nancy Potischman . Sugars in diet and risk of cancer in the NIH-AARP Diet and Health Study. Int J Cancer. 2012 January 1; 130(1): 159–169