cosméticos biológicos: aprende a diferenciarlos de los convencionales

cosméticos biológicos: aprende a diferenciarlos de los convencionales

Antiguamente los cosméticos estaban muy arraigados a la naturaleza; se utilizaba miel, aceites esenciales, aceites de almendras dulces, de aguacate, cítricos y siempre se trabajaban de forma artesanalmente.


En la actualidad encontramos un amplio abanico de cosméticos con una gran diversidad de aromas y fragancias con la finalidad de llegar al máximo número de personas, pero la mayoría dista mucho de las fórmulas naturales que se elaboraban hace años y, cada vez más, abundan las sustancias de síntesis ejerciendo, muchas veces, consecuencias negativas en nuestra salud.

Afortunadamente, existe una pequeña, pero cada vez mayor, representación de cosméticos que utilizan ingredientes naturales y orgánicos preservando y respetando la fisiología de nuestra piel, cabello y uñas; sustancias que favorecen la nutrición de nuestro cuerpo de fuera hacia adentro, respetando las funciones de nuestro mayor órgano: la piel; recibiendo los nutrientes esenciales que favorecen una correcta nutrición y oxigenación de nuestra piel.

Entonces, ¿cómo podemos averiguar qué productos son los más saludables para nuestro cuerpo?, ¿qué ingredientes debemos descartar? A continuación os detallamos un pequeño pero eficaz listado de ingredientes para detectar los mejores productos cosméticos del mercado.

Productos químicos que se deben evitar:

Almiscle sintético: son fragancias baratas y de fácil producción. Se añaden en los productos de limpieza, detergentes de ropa, geles de ducha, jabones, cremas y perfumes. También se encuentran en alimentos, ambientadores y herbicidas. Son muy contaminantes desde el punto de vista ambiental y desde el punto de vista de salud puede llegar a ser tóxico.

Ftalatos: se utiliza como aditivo para incrementar la flexibilidad del plástico, en cosmética se utiliza para ayudar a fijar otros ingredientes. Este producto se utiliza para elaborar champús, cremas de manos, cosméticos y perfumes. Tiene repercursiones medio ambientales ya que se acumula y propiedades tóxicas.

Lauril sulfato de sodio: es el ingrediente que proporciona espuma a los champúes. Puede provocar reacciones alérgicas.

Dietanolamina (DEA): es un detergente con efectos cancerígenos que se utiliza para elaborar champúes y, además, contamina el medio ambiente.

Polietilenglicol (PEG) y derivados: son emulgentes (mezclan ingredientes grasos con agua).que causan hiperpermeabilidad de la piel permitiendo la entrada de otras sustancias perjudiciales.

DMDM Hidantoína: conservante cancerígeno que irrita las mucosas y provoca alergias y envejecimiento prematuro.

Aceites minerales, parafinas, petrolatum, dimeticona, cera microcristalina, silicona: todos ellos son derivados del petróleo; cubren la piel con una especie de película que tapa los poros y evita una correcta transpiración. Son ingredientes que se utilizan en la producción de leches y aceites corporales. Al impedir el correcto trabajo de la piel pueden provocar alergias, aparición de acné, dificultad de eliminación de toxinas; además, estas sustancias pueden estar relacionadas con hidrocarburos aromáticos policíclicos, con efectos cancerígenos. También se ha visto que las parafinas pueden acumularse en el hígado, riñones y ganglios linfáticos.

Parabenos (metilparaben, etilparaben, butilparaben y propilparaben) y dibutil ftalat DBP: se utilizan como conservantes en la mayoría de cosméticos en cantidades pequeñas. Estos ingredientes imitan la acción de las hormonas femeninas e interfieren en el sistema endocrino.

Sales de aluminio: estas sustancias se encuentran en los desodorantes; y lo que hacen es tapar las glándulas sudoríparas provocando eczema y otros trastornos cutáneos. Se ha visto que una sobrecarga de aluminio en el cuerpo puede originar enfermedades degenerativas del sistema nervioso.

Para conocer las características que debe tener un cosmético biológico debemos tener en cuenta una serie de consideraciones:

  • Están elaborados con sustancias que preservan y respetan el medio ambiente y la salud de las personas
  • No contienen sustancias químicas irritantes ni tóxicas
  • No están testados en animales
  • Tienen como ingredientes mayoritarios productos de origen vegetal, con una base de aceites vegetales y extractos de plantas que estimulan la propia función regeneradora de la piel.
  • Contienen un porcentaje del 90% de ingredientes biológicos certificadoNo contiene colorantes, conservantes ni fragancias de síntesis
  • No contiene derivados del petróleo
  • No contiene materias primas derivadas de animales sacrificados

 

Otra manera de asegurarnos de que estamos comprando un cosmético ecológico es a través de la certificación ecológica. A pesar de que todavía no existe una normativa europea de certificación ecológica para los productos cosméticos, existen etiquetas privadas que certifican el origen biológico del producto. En Alemania encontramos el BDIH, en Italia el AIAB, en Inglaterra la Soil Association, en Francia la Ecocert y en Gales, de una asociación de empresarios, el Cosmebio. También existe el sello demeter que se aplica en todos aquellos productos biodinámicas (tanto cosmética como alimentación). En España, des del año pasado, se ofrece una certificación para la cosmética con el nombre de Ambicert.