El papel de la alimentación en la prevención del cáncer y durante la enfermedad

Cada vez más estudios demuestran que la alimentación tiene un papel importante en la prevención y durante el tratamiento del cáncer. La dieta es uno de los factores más fáciles de modificar ya sea desde la prevención o la enfermedad. En una revisión realizada por un grupo de investigadores de un prestigioso centro hospitalario de tratamiento del cáncer de los EEUU (Anderson Cancer Center de Houston) analizaron las principales causas de mortalidad por cáncer. Y concluyeron que los factores genéticos hereditarios constituyen una minoría de las causas del cáncer (entre el 5-10%), mientras que la gran mayoría se deben a causas ambientales (90%).

 

Imagen de: Cancer is a Preventable Disease that Requires Major Lifestyle Changes. Preetha Anand, et al. Pharm Res. 2008 Sep; 25(9): 2097–2116.

 

Las estadísticas indican que sólo en 5% de los cánceres conocidos están relacionados con la herencia, mientras que el 95% restante están relacionados con factores varios.

Las células tumorales presentan alteraciones claves de los mecanismos genéticos que les permite crecer de forma indiscriminada. Pero los factores que originan este proceso están relacionados principalmente con el estilo de vida, como es la dieta, el tabaco, el alcohol o agentes biológicos como son infecciones (virus o bacterias), en tanto que los factores exclusivamente genéticos corresponden a una fracción minoritaria de las causas del cáncer. Por lo tanto, podríamos decir que el cáncer es mayoritariamente prevenible.