Principales factores del cáncer

Tabaco

El consumo de tabaco aumenta el riesgo de desarrollar al menos 14 tipos de cáncer. Además, representa alrededor del 25-30% de todas las muertes por cáncer y el 87% de las muertes por cáncer de pulmón. En comparación con los no fumadores, los fumadores varones tienen 23 veces y las mujeres fumadoras tienen 17 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón. El tabaco contiene al menos 50 carcinógenos.

Alcohol

El consumo crónico de alcohol es un factor de riesgo para los cánceres del tracto respiratorio-digestivo superior, incluidos los cánceres de la cavidad bucal, faringe, laringe y esófago, así como para cáncer de hígado, páncreas, boca y seno.

Dieta

El grado en que la dieta es un factor de riesgo de cáncer cáncer varía mucho, según el tipo de cáncer. La mayoría de los carcinógenos que se ingieren, como nitratos, nitrosaminas, pesticidas y dioxinas, provienen de alimentos o aditivos alimentarios o de la cocción.

Por ejemplo, el consumo excesivo de carne roja (más de una ración a la semana) es un factor de riesgo para varios tipos de cáncer, especialmente para el colorectal, de próstata, de vejiga, de pecho, de estómago, de páncreas y oral. Las aminas heterocíclicas producidas durante la cocción de la carne son carcinógenas. También los nitritos y nitratos presentes en embutidos son potencialmente carcinógenos. La exposición a largo plazo a aditivos alimentarios como los conservantes de nitrito y los colorantes azoicos se ha asociado con la inducción de carcinogénesis. Además, el bisfenol de los envases plásticos de alimentos puede migrar a los alimentos y puede aumentar el riesgo de cánceres de mama y próstata. Los ácidos grasos saturados, ácidos grasos trans y azúcares refinados y harina presentes en la mayoría de los alimentos también se han asociado con varios tipos de cáncer. Se ha demostrado que varios carcinógenos alimentarios activan las vías inflamatorias.

Obesidad

La obesidad se ha asociado con un aumento de la mortalidad por cáncer de colon, mama (en mujeres postmenopáusicas), endometrio, renal. Esófago, gástrico, páncreas, próstata, vesícula biliar e hígado. Los estudios han demostrado que los denominadores comunes entre la obesidad y el cáncer incluyen neuroquímicos; hormonas tales como el factor de crecimiento insulínico 1 (IGF-1), insulina, leptina; la resistencia a la insulina, y factores de inflamación.

Contaminación ambiental

La contaminación ambiental se ha relacionado con varios tipos de cáncer. Incluye la contaminación del aire exterior por partículas de carbono asociadas con hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP); Contaminación del aire en interiores por humo ambiental del tabaco, formaldehído y compuestos orgánicos volátiles como el benceno; contaminación de alimentos por aditivos alimentarios y por contaminantes carcinogénicos tales como nitratos, pesticidas, dioxinas y otros organoclorado; medicamentos farmacéuticos y cosméticos.

Los contaminantes del aire interior, como los compuestos orgánicos volátiles y los plaguicidas, aumentan el riesgo de leucemia y linfoma en la infancia, y los niños y adultos expuestos a pesticidas tienen un mayor riesgo de tumores cerebrales, tumores de Wilm, sarcoma de Ewing y tumores de células germinales.

La exposición a largo plazo al agua potable clorada se ha asociado con un mayor riesgo de cáncer. Los nitratos, en el agua potable, pueden transformarse en compuestos N-nitroso mutagénicos, que aumentan el riesgo de linfoma, leucemia, cáncer colorrectal y cáncer de vejiga

 

Fuente: Libro “Nutrición y cáncer: lo que la ciencia nos enseña” de Gonzalez Svatezt. Editorial Paramericána