JORDINA CASADEMUNT

testimonios

En 2018 fui diagnosticada de un cáncer de recto, que requirió un tratamiento con radioterapia, previo a una intervención quirúrgica que consistió en la realización de RAR con ileostomía. Tras esta primera intervención requerí de un tratamiento con quimioterapia y finalmente una segunda intervención consistente en el cierre de la ileostomía.


Durante todo este proceso y para poder realizar sin interrupciones el tratamiento de quimioterapia, busqué la ayuda de Jordina Casademunt, especialista en Nutrición en tratamientos oncológicos.


Debo decir que fue un gran acierto, ya que me proporcionó una dieta muy equilibrada, una serie de consejos en la alimentación y unos menús semanales que me permitieron realizar todo el tratamiento sin ningún tipo de complicación y sin interrupciones.


Aconsejaría a todo el mundo que pasa por un proceso oncológico poder disfrutar de este soporte y acompañamiento durante todo el tratamiento, ya que es muy importante llevar una dieta adecuada y equilibrada que nos permita poder realizar todo el tratamiento en un estado de salud adecuado tanto a nivel físico como emocional.

Lourdes X.

Fui diagnosticada de cáncer de mama en febrero de 2019, teniendo un peso extremo. Nunca antes estuve tan delgada. Ilusa de mí me veía guapa, cuando en realidad estaba muy enferma.

 

Comencé a engordar durante la quimioterapia y ya no pude parar.

 

Después de la radio comencé con la hormonoterapia y me di cuenta de que era muy fácil ganar un kilo y casi imposible perderlo. Creía que la forma de adelgazar era mediante una dieta restrictiva y eso me generaba más ansiedad, consiguiendo el efecto contrario y comiendo más a deshoras.

 

Hace unos meses el estómago me comenzó a molestar. Dolores, hinchazón , distensión abdominal, gases. Me sentía muy mal a todos los niveles.

 

Decidí que aquello no era calidad de vida. Si quería un cambio debía ser con una experta y dejar de leer cosas y consejos sin evidencias.

 

Jordina me diseñó una dieta para combatir las intolerancias, bajar de peso y regenerar mucosas intestinales.

 

Estaba claro que la quimio había afectado mi aparato digestivo.

 

Hice las cosas muy bien porque el efecto era muy rápido. Algo tan sencillo como cambiar el café con leche matutino por la infusión correcta provocaba una mejoría inmediata.

 

He aprendido a comer, a disfrutar preparando platos equilibrados, sin pasar hambre, sin digestiones pesadas.

 

Físicamente el cambio se comenzó a notar a las tres semanas e interiormente antes.

 

He tomado la decisión correcta. Ponerme en manos de una gran nutricionista oncológica que ha mejorado mi calidad de vida

 

 

Julia B.